Mi corazón y mi alma reflejados en un espejo.
domingo, abril 12, 2009
Navidad Navidad dulce Navidad

Y yo que me esperaba una Semana Santa cálida y relajada. Y yo que pensaba espanzurrarme en el jardín de casa y que me diera el fresco. Pues no, el invierno ha llegado y a mi me ha tocado de pleno.



He tenido nueve días de vacaciones. Me fui para mi casa el sábado antes de Semana Santa. Todo comenzó bien, día soleadito, incluso en horas puntas con algo de calorcito. Tanto que hasta los insectos de mi jardín se animaron, mirad, mirad a quienes pillé haciendo guarreridas escondidos tras las hojas de los rosales. Manda narices que en mi casa haya mas actividad sexual en el jardín que en mi propia habitación. En fin, resignación.





Pues nada, viendo el buen tiempo que hacía, me dediqué a mis que-haceres campestres. Limpia el jardin, poda los árboles, quita las hojas secas, planta alguna plantita nueva, mira, ya me están saliendo los bulbos de los gladiolos, ais que bonitos los claveles que he puesto en la jardinera. Que chulo ha quedado mi huertecillo con las cebollas, las patatas, los ajos y las acelgas... creo que voy a plantar tomatitos, que ricas ensaladas naturales voy a tomar este verano ¡¡Que feliz soy cual Heidy danzando por las laderas de las montañas!!


¿Heidy? ¿He nombrado a Heidy? Me cago en sus muelas la puñetera Heidy, que la nombro y se trae el mal tiempo para España. No se podía haber quedado en los Alpes buscando a Pedro y a la cabra montesa, esa que se llamaba Blanquita y siempre se perdía, que ya le podían haber puesto un Gps.


Pasamos de unos días soleados primaverales a el invierno puro y duro con 6 grados bajo cero un de las noches. Ains, mis pobres acelguitas, ains, mis pobres patatas..... los claveles parece que han sobrevivido, pero yo, RosaAmarilla, casi marchito en casa. Menos mal que tenía la calefacción encendida, que por cierto... Heidy, joete, que tú te tenías que calentar con el brasero de carbón de tu abuelo, que las pantorrillas bien gracias, pero los riñones se te quedaban helaos.


Desde la ventana de mi salón saqué este precioso video, en donde como veréis el pino del vecino, que hasta rima y todo, va a acabar cayendo sobre mi olivo, y donde, aunque no os lo creais, al fondo se ve la Sierra de Gredos, pero claro, con la ventisca tenéis que echarle mucha imaginación.


Solo me faltaba esperar a Papá Nöel, a ver si en pleno abril me traía algo.



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jueves, noviembre 13, 2008
Llegó el día.

Y mañana a las dos y media de la tarde despega mi vuelo. Vaya nervios. Espero que esta vez vaya todo bien, y no me quede a medio camino como ya me pasó, en estos días, hace cuatro años.
Tengo muchas ganas de ir, aunque me han dicho que la situación ahora en México no es de las mas idóneas que digamos.
Ya tengo todo preparado, el pasaporte en regla, el dinero que me voy a llevar, mis medicamentos y mi informe médico, mis regalos para mi gente, mi cámara de fotos, y el vestido que me voy a poner para la boda de mi amiga. Por cierto, no puedo engordar ni un solo gramo, por que el vestido me está justísimo de la muerte, que casi no puedo respirar. He tenido que aprovechar el vestido de la boda de mi hermano mayor, hace ocho años, por que ya mi economía no me daba para mas. Para ello he tenido que perder nueve kilos, aunque mira, no hay mal que por bien no venga. El problema es que tenía que haber perdido unos dos mas. Bueno, que le vamos a hacer, si no puedo respirar ese día, no respiraré, todo por ir bien mona.
Gran anecdota del pre-viaje: Por primera vez he conseguido llenar la maleta con las cosas justas y para cerrarla no tener que sentarme encima de ella. ¡¡¡Ole, ole, voy aprendiendo!!!. A ver si puedo decir lo mismo a la vuelta.
En este viaje veo un pequeño problema. En México, por lo menos la gente que conozco yo, es más bien tirando a bajita, y la menda mide 1.74. Dicen que con mi altura, los tacones, un vestido rojo hasta los tobillos y con raja a medio muslo, y grandota que soy, como que voy a llamar un poco la atención. Una de dos, o no se separan de mi, o no se atreven a acercarse, jajaja.
Bueno, pues lo dicho, con esto y con un bizcocho, hasta el día 24 de noviembre que vuelvo a pisar tierra patria. Os dejo con una foto de Madrid vista desde el avión a mi llegada la última vez que fui a ver a mis amigos y volvía a España. Mira que parece chiquitino.
Un besote gordote a todos.

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posted by RosaAmarilla at 10:55 p. m. | Permalink | 2 Tu reflejo